Forrada en lana.
Bioaislante natural
Forrada en Lana
Inspirado en la naturaleza, Forrada en Lana, desarrolla un bioaislante térmico y natural.
Viviendas abrigadas desde el sur de Chile.
Todo el año abrigados
Forrada en Lana es desarrollada desde Punta Arena, en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena. “Esta tierra tiene su parte hermosa”. dice Nicole. “Un poco rudo y un clima bastante hostil, pero hermoso”.
La temperatura promedio durante todo el año es de 10 grados aproximadamente. “Siempre es una temperatura muy baja a la que sería confortable para los humanos. Andamos todo el tiempo vestidos de invierno. Ahora está cambiando bastante el clima. Antes llovía un poco, luego salía el viento y secaba todo. Desde hace unos años está empezando a llover mucho y eso es desafiante; porque estamos más o menos preparados para el frío, pero no tanto para las lluvias; y con viento, esa lluvia se te cuela por todos lados”
Estos cambios generan incertidumbre y nuevos retos. No sólo para la vida cotidiana sino también para un emprendimiento que trabaja sobre los efectos que el clima produce en el día a día de quienes habitan en esos territorios.
¿Como nace Forrada en Lana?
“Nace un poco como parte de mi profesión -soy arquitecta-, y de mi constante observación del habitat. Dentro de mi carrera soy una amante de la bioconstrucción. Todo el tiempo estoy atenta a lo que hay aca, lo disponible y las condiciones de vida”
Nicole volvió a su tierra natal durante la pandemia y dedicarse a la bioconstrucción. La bioconstrucción, es un sistema de edificación que utiliza materiales naturales, locales y de bajo impacto ambiental. Es una disciplina dentro de la arquitectura que pone en el centro a la sostenibilidad, y utiliza recursos que no dañen el entorno. El objetivo es buscar la integración del edificio con el lugar donde se construye, evitando materiales tóxicos o altamente industrializados.
La biología del hábitat, y dentro de ella la bioconstrucción, son cruciales en la lucha contra el cambio climático porque contribuyen a la eficiencia energética. Edificios verdes, viviendas realizadas con madera, tierra o bambú. Muros de adobe, casas de madera, techos verdes o los eco-domos, son ejemplos de viviendas hechas bajo los principios de la bioconstrucción.
¿Y porque Lana?
“En esta zona hay mucha lana. No hay fibras como el trigo o la avena, que son las que se usan para la construcción natural, que muchas veces las personas las traen del norte de Chile. Pensando en fibras, así nace la idea de usar lana. No soy, ni vengo del rubro ganadero, pero me asesore, y así esta idea fue tomando forma. Es bien sabido que aquí la lana sobra. Yo me decidí a hacerlo realidad, postulando al fondo, que fue el principal motor”
Nicole se encuentra a la cabeza del proyecto y se ha asociado con distintos especialistas para tener la información que precisa a cada paso. “Hicimos sociedad con una veterinaria amiga, y fue como un gran apoyo para el inicio del proyecto. Otra colaboración muy importante y permanente ha sido Kat, que es el dueño de esta casa, donde está el taller. Es un espacio de residencias artísticas y culturales, donde me permite estar. Pude intervenir la casa y empezar a hacer todos los procesos acá”
Para que la lana pueda utilizarse como aislante debe pasar por varios procesos. El lavado es una parte fundamental. Para hacerlo se ha unido a varias personas: mujeres y disidencias “Eso ha sido una gran alianza; como un pulso, una energía, un espacio de cuidado que nos ha permitido conocernos, así como conocer el oficio. Venimos de otros trabajos -artesanos la mayoría – y no habíamos experimentado propiamente lo que es lavar lana, y menos en grandes cantidades”
Cuando vos decidiste estudiar arquitectura ¿Ya estabas interesada en construcciones ecológicas o surgió después, cuando volviste a Magallanes?
“Cuando partí, no sabía que me iba a dedicar a esto. Antes de terminar la universidad, empecé a recibir información de referentes, muy asociado a lo que viene pasando eco sistémicamente. Es un interés mío, pero también es una necesidad. Al volver a Magallanes toda esa influencia se hizo más evidente, porque llegué con otra mirada; con un ojo más observador acerca de cómo es el habitar en esta región, las deficiencias en los sistemas constructivos que se aplican y cómo eso implica una dependencia energética absoluta, que es una dependencia económica que influye en la calidad de vida. Al lugar al que vayas la calefacción está prendida todo el día”
Las viviendas pierden calor por muros (19%), techos (30%) y pisos (18%) mal aislados. El calor se escapa más rápido de lo que se genera, sobre todo en invierno. Buscar soluciones eficientes es mejorar la forma de vida de quienes habitan esa casa.
“La innovación a veces no viene del futuro sino del pasado”
“Es un tema cultural, porque estas técnicas existieron en algún momento acá en Magallanes, en esta parte de la zona austral, y ahora casi que ni se reconocen.
Nicole siente que con la aislación en lana pasa lo mismo que con la bioconstrucción, en la que ya lleva cinco años. “Ya sabía que esto es lento. Surgen muchas dudas y preguntas -como sobre plagas- pero es inseguridad por lo nuevo, porque estamos acostumbrados a acceder a lo que es industrializado”
Hay testimonios sobre el uso en el pasado de la lana para aislar. “Lo cuentan los estancieros, una figura muy importante en este territorio. Son personas con fundos muy grandes que tienen gran cantidad de ovinos. Varios de ellos me fueron contando que sus familiares habían aislado así. También se sabe que la cultura chilota -los primeros pobladores de esta zona- lo utilizaron”.
Actualmente, los países nordicos son un gran referente en esta técnica a nivel mundial. Nicole también identificó emprendimientos en Chile y Argentina.
Hay algunas empresas que ya tienen desarrollos de gran escala como Havelockwool o Aislana, y otras con gran trayectoria pero que se dedican a pensar a medida cada proyecto que llega a sus manos. Entre estos últimos podemos mencionar a Lanarq –con más de diez años de recorrido- y con quienes Nicole tomó una capacitación.
“Desde el primer momento comencé a asesorarme con un experto argentino que se llama Lucas Zanovello, dedicado al trabajo con lanas ovinas con su proyecto. Gracias a su guía pude tener bastantes certezas. Entonces yo diría que no partí de cero jamás. Siempre estuve bien asesorada”
¿Qué sorpresas, cosas que no esperabas del proceso, aparecieron?
“La principal sorpresa fue el material, el material que recibimos. Yo la llamo lana difícil, ya que tiene mucho materia vegetal muy incrustada, con unas fibras muy apretadas. Lo hace más desafiante al momento de lavarlo, que hacemos 90% a mano. Lo único que no se realiza de modo manual es cuando usamos la batidora y la centrífugadora” Han contabilizado nueve partes del proceso, lo que garantiza un producto listo para aislar de modo seguro.
“La lana llegó amarilla, café, todos colores y logramos llegar a un blanco, una lana impecable para su sentido de aislación. Esa es una tranquilidad que nos queda a nosotras que la trabajamos con todos los procesos que la lana lleva para este fin.”
El material y sus procesos ha sido una sorpresa. El tiempo que insume también. A cada paso se aprende. “La sorpresa ha sido conocer este oficio realmente”, concluye.
¿Qué tipos de lana hay y cómo la consiguen?
“Para conseguir lana puse un afiche en mis redes sociales. También puse un aviso en el diario, y así contacté con al menos 10 personas. La mayoría quería vender su lana, pero no me decían el precio. Querían que yo oferte”. Otra acción que realizó fue contactar al Director de la Asociación de Ganaderos Magallánicos (ASOGAMA), quien distribuyó la información -una presentación que Nicole armó- entre sus asociados.
“De tanto buscar finalmente llegué a una persona que es la que nos hizo una gran donación, que es con la que estamos trabajando hoy en día. Esta persona tiene muchos ovinos, en el orden de 1600. De esos, unos 50 son de una raza cuya lana no tiene venta, entonces se iba acumulando año a año. Pero como es una estancia y posee grandes extensiones de terreno; para él guardarla no le representaba un problema”.
A otra persona que les donó lana llegaron porque el papá de Nicole escuchó un aviso en la radio, sobre alguien que regalaba lana “ Esto acá funciona muy pueblo chico. La gente llama a la radio y dice cosas. Si te interesa te comunicas con la radio y te pasan los datos” Era una pequeña productora que tiene solo 30 ovejas y no sabe qué hacer con la lana, porque no tiene espacio. Conservarla era para ella problemático.
“Ambas donaciones nos entraron juntas y tampoco nosotras teníamos tanto lugar. Entonces hicimos una preselección y gran parte lo otorgué para agricultura. Está sirviendo muy bien para huerta, para cubrirla y protegerla en esta época, como si fuera mulching, pero de lana”. Mulching es el proceso de aplicar materia vegetal -u otro material- como una capa suelta sobre el suelo, de esta forma lo protege.
La lana en agricultura tiene muchos fines. “No sólo se puede utilizar para mulching sino que se pueden hacer biofertilizantes líquidos o para compostar. Supe de varios emprendimientos que están haciendo pellets con lana para biofertilizar o como sustrato, para germinar semillas en base de lana. Entonces hay muchos posibles usos.”
Para Forrada en Lana fue un gran alivio encontrar un destino para la lana que ni iban a poder procesar. “Un agricultor se la llevó toda y él la compartió con personas de una agrupación de agricultores orgánicos en la que participa, así que ha estado súper lindo ver como su huerta quedó toda forradita en lana, bien abrigada”.
Tipos de lana
En Magallanes se trabajan distintas razas de ovino. Están aquellas cuyo único propósito es la lana, otros que son criados solo por la carne y los de doble propósito. En Magallanes, Merino es la raza que se usa solo por su lana, Corriedal es la de doble propósito y Suffolk la raza carnicera. Esta última es la que están trabajando actualmente en Forrada en Lana.
“Para los especialistas esta lana tiene un pelo muy grueso, por eso no se usa para la industria textil. Estamos hablando de una cuestión de micraje, para mi es muy fina realmente. Pero es una lana que, normalmente, no tiene venta”.
¿Se puede insonorizar un espacio con lana?
Sí, sí, sí, es un muy buen aislante acústico. Los colegas de LANARQ han hecho el estudio y obtenido el factor. La lana, es un excelente aislante térmico y acústico.
La escala social del proyecto
“En el punto de escala artesanal en que está el proyecto hoy, nos parece fundamental avanzar hacia el área social de esta propuesta. Tenemos un conocimiento que es super apropiable porque no es de nadie, es de todos, porque viene de usos antiguos. Existentes.
Nicole constantemente está pensando en nuevas ideas y usos. Por ejemplo, probando el material para que esté disponible para que sea utilizado en almohadas y colchones.
¿Cómo es hoy la proyección del proyecto?
“Aprender, difundir, vender el material que tenemos. Por mi parte también colaborar en proyectos, en mejoras de espacio para una buena calidad de vida. Sobre todo acá lo pienso en la ruralidad, en la ciudad tenemos como una posibilidad a esta dependencia energética, pero en la ruralidad -donde muchas veces la leña es un limitante- la idea desde la construcción natural es pensar en vivir distinto. Tiene que ver con no estar 24/ 7 pegado a tu estufa o alimentándola.
Alianzas
Nicole reconoce que hay alianzas que han sido muy provechosas. No sólo las ya mencionadas, también destaca la colaboración con Puro Viento y Vitrina Verde.
Puro Viento ofrece servicios y productos circulares. Reutilizan telas y gigantografías para transformarlos en mochilas, accesorios, bandoleras entre otros productos. “Realizan un trabajo súper bueno y nada fácil, como recibir el descarte de otras industrias y transformarlo. Con la lana nosotras también estamos reutilizando un material, por eso nos gusta asociarnos con gente que esté en esa misma forma de ver las cosas” A Puro Viento las contactaron porque habían conseguido unos maxi sacos de la industria de algas, unos sacos blancos gigantes y necesitaban arreglarlos. “Ellas tienen máquinas de coser industriales. Estos sacos tenían como un tajo, un corte y los mandamos a arreglar con ella y ahí nos quedamos con esos sacos para trasladar muchos kilos de lana, arriba de 20.“
Otra articulación fundamental es con Vitrina Verde “Evelyn es parte de la red que estamos formando. Ella es especialista en marketing ambiental o verde, como le dice ella”.
Evelyn Cáceres Reinhardt, fundó la plataforma Vitrina Verde, un ecosistema que impulsa emprendimientos sostenibles de Magallanes, conectándolos con personas, empresas y organizaciones que buscan consumir de manera más responsable. “Que Evelyn aceptara trabajar con nosotras fue un gran aporte e impulso. Para ordenar toda nuestra comunicación e incentivar a que dé la cara. Realizamos un video -que yo no quería hacerlo y hoy tiene más de 10.000 visualizaciones. Me ha contactado gente de todos lados. Nos dimos cuenta cuán importante es la comunicación en los emprendimientos”.
Forrada en Lana es un proyecto sostenible que crece día a día no solo a través del trabajo cotidiano, sino de la investigación, el aprendizaje y las acertadas alianzas que Nicole ha sabido construir. Estas redes le permiten trabajar con mayor certeza, confianza y bien asesorada.
Forrada en Lana ofrece una solución térmica 100% natural,
un proyecto que considera la sostenibilidad como
un valor fundamental.
Revaloriza la lana ovina residual
para transformarla en un aislante térmico
para la construcción.
Conocé Forrada en Lana
© CC BY 2.5 AR